El Auditorio de Zaragoza se convirtió, este 19 de marzo, en el escenario de un momento muy significativo para nuestra casa. En el marco de los V Premios Empresa Familiar de Aragón, organizados por la Asociación de Empresa Familiar de Aragón (AEFA) y el Gobierno de Aragón, tuvimos el honor de recibir el galardón en la categoría ‘Pequeña Empresa’.
Ante un foro de más de 200 empresarios y representantes institucionales, este premio reconoce nuestra trayectoria como referentes de continuidad generacional e innovación. Fue una jornada de celebración compartida, en la que también se distinguió a los compañeros de Pastas Romero en la categoría de ‘Gran Empresa’, poniendo de relieve el papel fundamental que las familias empresarias desempeñamos en el tejido de la Comunidad Autónoma de Aragón.
Sura Ascaso y Alejandro García Ascaso, cuarta y quinta generación de nuestra pastelería, recogieron el premio de manos de Ramón Alejandro, presidente de la AEFA, y Carlos Gimeno, consejero de Economía del Ayuntamiento de Zaragoza.
La pastelería como forma de vida
Para nosotros, recibir este galardón supone un impulso de energía y gratitud. Durante el acto, Sura Ascaso destacó la responsabilidad que conlleva gestionar un legado histórico: “Cuando una asociación que agrupa a tantas familias decide premiar nuestra trayectoria, todavía cobra más sentido la elección que hemos hecho como forma de vida. Porque, aunque las satisfacciones sean muchas, la trayectoria de una empresa familiar no es fácil. Al ejercicio diario de esfuerzo, de no perder el pulso del mercado y adaptarse a él… se suma la responsabilidad con el legado, con la propia familia y con todas las personas que dependen de la empresa”.
Una vez más, gracias
Estamos muy agradecidos por un reconocimiento donde el jurado ha querido poner en valor la defensa del producto artesano y la innovación constante sobre la base de las recetas tradicionales. Tras la entrega, tuvimos la oportunidad de compartir estas impresiones en una enriquecedora conversación con Daniel Rey, director gerente del Instituto Aragonés de Fomento (IAF).
Hoy miramos al futuro con la ilusión de ver a la quinta generación plenamente integrada en la dirección. Nos da tranquilidad saber que el futuro queda en buenas manos, apostando por los valores que nos han traído hasta aquí: la constancia, la pasión y el esfuerzo, pero también el disfrute por el camino recorrido. Porque sí: amamos nuestro oficio, y ese es nuestro mayor patrimonio.
Gracias por este galardón, que compartimos con todo nuestro equipo y con quienes, cada día, elegís la calidad de nuestra pastelería.